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martes, 12 de febrero de 2008

HIPOTECA PARA REUNIFICAR DEUDAS

Son bastantes los artículos que se está publicando estos días sobre la reunificación de deudas.

La reunificación de deudas con el préstamo hipotecario consiste en constituir una hipoteca o aumentar el importe y plazo de la ya constituida, para incorporar en esta nueva financiación otras deudas o necesidades financieras adicionales (como posibles saldos en tarjes, financiación en préstamos personal, etc.

¿Interesa la reunificación de deudas?: con esta financiación se reducen los pagos mensuales por financiaciones y seguramente se disminuya el tipo de interés medio aplicado a la deuda del cliente, pues normalmente los créditos personales y los saldos en tarjetas suelen estar a un tipo más elevado que la financiación hipotecaria.

Pero al aumentar el plazo este efecto se puede volver a la larga en contra del cliente.

Como leemos en uno de los artículos que trata el tema, en elmundo.es, "con un préstamo reunificado, de pagar una deuda de 54.682 euros con un plazo mensual de 1.384 euros durante cuatro años, se pasa a desembolsar un total de 144.211 euros, al pagar 344 euros al mes durante cuarenta años".

Irache advierte de que reunificar deudas mediente un intermediario no es la solución al endeudamiento familiar

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache sostiene que acudir a los intermediarios financieros que unifican deudas no es la solución al endeudamiento familiar.

Según explicó, con la promesa de pagar menos al mes, varias empresas de gestión e intermediación financiera ofrecen a los consumidores, a través de campañas publicitarias, la posibilidad de reunificar el préstamo hipotecario, la cuota del coche o la de los electrodomésticos en una sola deuda.

Así, lo que se presenta como la solución a los problemas para llegar a fin de mes, no es otra cosa que un préstamo hipotecario, a un plazo mayor, y con una cuota mensual por tanto algo más reducida. Esta solución, si bien puede suponer una cuota más pequeña todos los meses, "no es precisamente la más económica para el consumidor", según informó Irache.

La asociación recordó que los intermediarios financieros no son bancos ni tampoco prestan el dinero al consumidor. Se encargan de estudiar las ofertas del mercado y ofrecen al consumidor reunificar las deudas con una determinada entidad bancaria. "Estos intermediarios, agentes o asesores financieros, cobran por su intervención en la operación una comisión", indico Irache.

La asociación destacó que si bien el consumidor pagará menos todos los meses, el préstamo hipotecario no tiene por qué ser más ventajoso. Los préstamos al consumo rondan el 7-12 por ciento de interés. El hipotecario supone un 5 por ciento pero conlleva más gastos. Para contratar el préstamo habrá que efectuar una nueva tasación de la vivienda, cancelar los anteriores préstamos, pagar las escrituras de la nueva operación las comisiones que pueda aplicar el nuevo banco, y la comisión, como se ha indicado, que se lleva el intermediario financiero.

"Pagaremos menos cada mes, pero alargaremos el préstamo de 20 o 25 años, a 35, 40 o incluso más años. Como requisito para acceder a este préstamo, el consumidor o algún familiar tendrá que ser titular de una vivienda, sobre la que recaerá la hipoteca", advirtieron.

Así, Irache recomienda acudir en primer lugar al propio banco, ahorrando así el coste de los intermediarios. En el caso de acudir a esta figura, habría que pedir información previa sobre los gastos de la operación y preguntar por las condiciones de impago o los honorarios.

Para dotar de más transparencia y de mayor seguridad a este sector, en el que han surgido en los últimos años cientos de agencias de intermediación, el Consejo de Ministros aprobó el pasado 11 de mayo un anteproyecto de ley que regulará estas actividades.

En cualquier caso, Irache destacó que la solución al endeudamiento familiar no pasa por endeudarse más, o de diferente forma, "sino por moderar nuestros gastos familiares y efectuar un consumo más responsable".

Reunificacion de deudas

La imparable subida del precio de los pisos, la subida de las cuotas en la hipoteca y el mantenimiento del consumo en tasas elevadas han llevado al límite la capacidad económica de muchas familias para hacer frente a sus compromisos financieros. La publicidad nos bombardea como ofertas realmente inmejorables: pago de una única cuota mensual significativamente menor, reducción de intereses y todo esto sin aparentes desventajas, pero ¿hasta que punto es la reunificación de deudas una verdadera solución?

A menudo las familias tienen, además de la cuota de la hipoteca, la letra del coche, los recibos de la tarjeta de crédito, prestamos personales, incluso, otros préstamos rápidos o fáciles.

Si a esto se une la continua subida de tipos quizás no sea difícil augurar el auge de las operaciones de reunificación de deudas. En España, más de la mitad de las familias tiene dificultades para llegar a fin de mes, y la causa no suele ser exclusivamente el préstamo hipotecario, sino la suma de créditos.

La reunificación de deudas seria la solución más adecuada para las familias españolas, ya que ahorrarían mucho dinero al mes. Lo que se hace es meter toda la deuda en el préstamo hipotecario, que es el que tiene menor tipo, y se alarga el plazo, de forma que permite estar más desahogado cada mes. Puede ser una solución si se ha agotado el margen crediticio o han caído los ingresos, pero hay que tomar en cuenta que aunque pague un interés más bajo lo soportará durante mucho más tiempo. Y eso no es todo, ya que la nota más importante es que durante toda la vida del crédito los intereses son mayores.

Se trata de aprovechar la actual bonanza de precios de las hipotecas, que da margen para cambiar créditos personales al 8%, o los llamados créditos inmediatos, que generan intereses superiores al 20%, por préstamos al 3% ó 4%, así que el ahorro es enorme, aunque además de cancelar las deudas hay que pagar los gastos de la operación, se puede llegar a pagar bastante menos. Los clientes pueden conseguir reducir su cuota mensual entre el 30% y el 50% y así devolver sus deudas con más facilidad

Hasta ahora, esta fórmula de reunificar todas las deudas a la hipoteca sólo la publicitaban los llamados brokers hipotecarios, que se dedican a buscar en el mercado bancario los créditos que más se adaptan, por condiciones de riesgo, plazo o precio, al perfil de cada cliente. Los bancos y cajas únicamente realizan estas operaciones de forma puntual, para resolver problemas de liquidez o sobreendeudamiento de algún cliente concreto. De ahí que a veces estas propuestas se hayan visto con recelo y no sean muy conocidas. Pero la situación puede estar cambiando porque el producto ha comenzado a suscitar interés en algunas entidades “convencionales”.

Pero también hay que ser prudente, como ya ha alertado en ocasiones el Banco de España, y no abusar de este tipo de operaciones ya que en ocasiones se fomenta el consumismo y provocan que, si al cabo de unos años cambian las circunstancias económicas, se encuentre con que en vez de tener pagado o casi pagado el piso, aún debes lo mismo al banco porque hiciste un viaje a Brasil y compraste artículos que no son de primera necesidad.



Por ejemplo, si pagamos distintos préstamos a distintos tipos de interés: la tarjeta al 22%, el coche al 9%, a casa al 7%, préstamo inmediato al 24% con una reunificación de deudas conseguiríamos pagar una sola cuota a un tipo de interés inferior, pero alargando el tiempo de pago. Es decir, a menos cuota mensual, mayor tiempo de endeudamiento.

Por tanto quien acuda a uno de ellos debe informarse bien en qué consiste el servicio que le darán y qué comisiones le van a cobrar “antes de firmar nada”.


En las operaciones de reunificación de deuda, suelen cobrar sólo una comisión (hasta el 3% del importe) si al cliente le interesa la hipoteca que le encuentran y se hace la operación ya que tras su intermediación, el cliente contrata el préstamo con una entidad financiera convencional, no con la consultoría financiera.

Las empresas de reunificación de deudas: un milagro que tiene truco

Los altos tipos de interés y el elevado nivel de endeudamiento de los españoles hacen que muchas familias ya no puedan llegar a fin de mes.Cuando los bancos ya no responden, las empresas de reunificación de deudas pueden parecer una buena solución.Sin embargo, entre ellas hay muchas diferencias y más de una manzana podrida.
Al final, el presunto milagro siempre representa un elevado sobreprecio para el consumidor.
El Gobierno prepara una ley para regular a estas entidades y para proteger de forma más efectiva al ciudadano.
"Reunificamos deudas: antes 1130 euros, después 500 euros".


Ésta es una de las promesas mágicas con las que una de las muchas empresas de reunificación de deudas reclama la atención de quienes se las ven y se las desean para llegar a fin de mes.

Esos ciudadanos especialmente vulnerables son cada vez más numerosos, gracias a las repetidas subidas del coste de las hipotecas (a finales de agosto el euribor subió por vigésimo tercer mes consecutivo ) y al elevado volumen de endeudamiento de los españoles, que ha crecido un 56,1% entre 1999 y 2005, según Caixa Catalunya.

Como abejas a la miel


A finales de mayo de este año, los clientes de los bancos tenían préstamos por valor de 725.659 millones de euros, y los de las cajas de ahorros, 807.452, según datos publicados esta semana por la Asociación Española de Banca.

Según los datos más recientes del INE, los impagos de familias y empresas del mes de mayo alcanzaron la cifra de 936 millones de euros, un 23,3% más que en el mismo mes del año anterior.

El elevado nivel de endeudamiento es el mejor caldo de cultivo para las empresas de reunificación de deudas, cuyo número se ha multiplicado exponencialmenteEl decano de los juzgados de Madrid apuntó antes del verano que el número de procedimientos de embargo en la ciudad de Madrid había aumentado un un 67% en lo que va de año.

Llegados a ese punto, los ciudadanos no pueden hacer frente a sus pagos y entran en los registros de morosidad, quedando excluidos de los circuitos de financiación tradicional.

Esta coyuntura difícil resulta un caldo de cultivo excelente para las compañías de reunificación de deudas.

Aunque su número de desconoce con exactitud, se cree, como señalan fuentes de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE), que pueden rondar las tres mil, gracias a la imparable expansión de las franquicias.

Todas ellas ofrecen, sobre el papel, el mismo servicio: ayudan a la persona endeudada a encontrar una entidad prestamista dispuesta a hacerse cargo de sus múltiples pagos (el coche, la casa, el ordenador y así hasta los 1.130 euros mensuales mencionados más arriba) a cambio de un único pago mensual, de importe más bajo (los 500 euros). Para lograr que el pago mensual sea más reducido se suscribe un nuevo préstamo hipotecario con el plazo más largo posible o se amplía la hipoteca que ya se tiene.

No es oro todo lo que reluce

Sin embargo, entre todas estas empresas existen notables diferencias, e incluso mucha manzana podrida, como revela Aitor Ibarra, abogado bilbaíno que representa a cincuenta personas que han perdido sus hogares o sobre los que pesa una orden de embargo por culpa de una de estas empresas.

En casi todos los casos, los intermediarios persuadieron a sus víctimas de firmar créditos puente con prestamistas privados con los que saldar sus pagos más acuciantes antes de encontrar a una institución financiera con la que reunificar el total de sus deudas. Esa institución nunca llegó y las letras que tuvieron que firmar los ciudadanos, con intereses abusivos y plazos de devolución imposibles, terminaron constándoles una orden de embargo y en muchos casos sus propias casas.

Entre las empresas de reunificación de deudas hay muchas diferencias y también algunas manzanas podridasÉse fue el caso de Antonio Soto, albañil de 34 años que fue desahuciado en Jerez (después de firmar una letra por 38.200 euros a pagar en seis meses a cambio de la cual los prestamistas liquidaron 18.000 euros de sus deudas, esto es, un interés de más del 200% anual), o el de su paisano Fernando Sojo, también de Jerez, cuyo padre, Antonio Sojo, tuvo que suscribir una hipoteca para poder frenar el embargo de la casa de su hijo.

El próximo podría ser Rafael Romero, un pizzero de 38 años de Rota cuya casa saldrá a subasta el jueves de la próxima semana.


Casos como estos, vinculados por la necesidad y desesperación de quienes ya no tienen más recursos, se multiplican por toda la geografía española, como revela Antonio González (en la imagen), un vecino de Vigo que lucha en los tribunales para recuperar su casa de 500 metros cuadrados enclavada en un terreno de 10.000 metros cuadrados que se adjudicaron en subasta los prestamistas en julio de 2006 cuando no pudo hacer frente a dos letras por un valor de 44.000 euros.

Antonio fundó en diciembre pasado junto con otros afectados AFINES, una asociación que pretende concienciar del problema a la Administración y que según él ya reúne a unos 1.000 damnificados.

En casi todos estos casos, como señala el abogado Aitor Ibarra, cabe hablar de usura, actividad prohibida por una ley (también llamada Azcárate) de 1908 que es la que esgrime precisamente el letrado bilbaíno para intentar anular por la vía civil los intereses y lograr que sus defendidos sólo tengan que hacer frente al principal. En mucho de ellos, se recurre también a la vía penal, al incurrirse en falsificación de documentos.

Un riñón en intereses

Pero incluso entre las entidades de reunificación en las que no existen intenciones fraudulentas las diferencias son muy significativas y los costes ocultos numerosos.

La magia que prometen se logra a base de importantes comisiones y gastos, entre ellos las comisiones de cancelación anticipada de deudas, las de apertura del nuevo préstamo y las de intermediación, que pueden oscilar entre el 1% y el 7%, según afirma Antonino Joya, de la OCU.

Todas estas comisiones se añaden al nominal del nuevo préstamo; al final, el cliente consigue pagar menos cada mes, pero el ahorro no existe: se paga durante mucho más tiempo y muchos más intereses.

Al final, el ansiado ahorro no existe: se paga durante mucho más tiempo y muchos más interesesADICAE incluía un ejemplo revelador en un artículo relacionado con el tema publicado en su revista. Asumiendo una deuda ficticia total de 138.774 euros, y utilizando los costes y comisiones publicitados en el mercado, el consumidor podía acudir a una de estas empresas para reducir los pagos mensuales de 1.512 euros a 707. El coste: 158,229 euros de intereses, frente a los 82.432 euros de la deuda antes de ser reunificada, esto es, casi el 100% más de intereses a cambio de vivir algo más desahogado cada mes.

En proceso de regulación

Gracias a la presión de las asociaciones de usuarios y a la acción de otros agentes como el Defensor del Pueblo, el Gobierno trabaja actualmente en un proyecto de ley, aprobado en Consejo de Ministros, que será presentado a las Cortes en breve y que regulará tanto estas actividades como los de otros negocios también en auge, los créditos rápidos, concedidos también en algunos casos por entidades no sometidas a ningún tipo de supervisión (en otros casos, como sucede con las entidades vinculadas a instituciones bancarias o las que se constituyen como establecimientos financieros de crédito, estas empresas de crédito rápido ya están sujetas a la regulación del Banco de España)

La ley obligará a las empresas de reunificación de deudas (como intermediarios financieros) a registrarse y a ser más transparentes en la información que proporcionan al consumidor y presumiblemente no estará operativa antes de 2008.

Algunos, como Aitor Ibarra y organizaciones como ASNEF o ADICAE consideran que ley deberá todavía sufrir varias modificaciones y que hubiera sido mejor que esas empresas dependieran del Ministerio de Economía y no del de Consumo.

ADICAE cree que también debería incluir una actualización de la Ley de Represión de la Usura de 1908, concretando con exactitud qué tipos se considerarán como usurarios, así como abordar el tratamiento del sobreendeudamiento de los españoles.

La ley no aliviará la deuda de los españoles, ni disminuirá su apetito por el consumo, pero les recordará que la reunificación de deudas no es un acto de magia, sino un cambio de deuda que tiene un elevado sobrecoste y al que sólo debe recurrirse cuando se han agotado todas las otras opciones.

A más deudas más refinanciación ¿es recomendable reunificar deudas?

La hipoteca: 800 euros. El coche: 200 euros. Las tarjetas de crédito: 100 euros. Las de las tiendas: otros 60 euros. Un televisor comprado a plazos: 100 euros. Total fijo al mes: más de 1.260 euros….

Así, en resumidas cuentas, se plantean la mayoría de los casos que llegan a las empresas de unificación de créditos, un sector que ha vivido un crecimiento desbordante en el último año .

La revisión -al alza- de las cuotas hipotecarias, por la subida del Euribor, amenaza con hacer el resto. Al verse asediados por las deudas cada vez más familias acuden a estos servicios para arañarle unos euros a la cuota.

Desde las entidades de defensa del consumidor, estos servicios no se ven con buenos ojos. Alfredo Martínez, delegado provincial de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios, Ausbanc, distingue entre intermediarios y entidades de crédito.

Recomienda que, llegado el caso, se acuda a oficinas de intermediación financiera, que trabajan con bancos, y evitar las empresas que refinancian directamente, porque el interés es muy superior. 'Se debe acudir sólo como última opción y por necesidad, nunca para caprichos, como un viaje, porque el hecho de recurrir a estos créditos ya muestra que la familia tiene sobreendeudamiento, y sería poco coherente'.

Además, recuerda que subrogar una hipoteca a otro banco sólo interesa dentro del primer tercio de la vida del crédito, 'cuando se pagan los grandes intereses. A partir de ese momento no compensa'. Pero, al tiempo, se pone en el lugar de las familias asediadas por las deudas. 'El que acude a estos servicios es porque no le queda otra'.

Desde la asociación de consumidores Facua se recomienda acudir a un asesor fiscal o a los propios servicios de consumo antes de contratar. 'Es un problema serio, llevan a confusión al consumidor, pagan intereses altísimos y se dan casos de personas que han perdido su vivienda porque se la exigieron como garantía de pago'.

¿Es la reunificación una salida sólo para familias ahogadas económicamente?

No. Es cierto que el ciente típico es el que pasa dificultades. Pero, aunque parezca mentira, parte de nuestros clientes solicitan una reunificación de deudas sólo para mejorar las condiciones de sus préstamos.

Hay personas de alto poder adquisitivo que, como van desahogadas económicamente, firmaron préstamos a tipos elevados, sin negociarlos con su entidad. Tenemos ejemplos de clientes de clase alta, como médicos, que cuentan con préstamos y tarjetas a intereses muy altos. Acuden a nosotros en busca de mejores condiciones, no porque estén ahogados, sino porque saben que en el mercado hay soluciones que les pueden ser beneficiosas. Es cuestión de comprar el dinero más barato.

El cliente debe saber que se alarga el tiempo de pago y aumenta la deuda

¿Qué ha cambiado en el panorama económico y en la planificación familiar para que surja este nuevo producto?
El endeudamiento familiar ha crecido de forma notable, principalmente por varios motivos: el incremento del precio de la vivienda, el estancamiento de los sueldos y el crecimiento del consumo familiar. Las familias se ven ahogadas por los pagos y necesitan reunificar deudas para reducir sus cuotas mensuales y llegar a fin de mes sin problemas.

¿Quién puede ser un cliente susceptible de unificar sus préstamos?
Cualquier familia con varios préstamos, una hipoteca y varias tarjetas de crédito.

¿Crecerá aún más el endeudamiento familiar?
Sí, porque además del encarecimiento de la vivienda, las familias españolas tienen pautas de consumo de país «desarrollado». En la sociedad actual no renunciamos a disfrutar de un nivel de vida elevado, no prescindimos de «lujos» como viajes, vacaciones, comidas fuera de casa, compras, mayor consumo energético, telefónico, etcétera. Cabe destacar que el consumo aumenta cada año un 12%, mientras que los sueldos sólo crecen a nivel del IPC. De esto se deduce que no somos capaces de adaptarnos a un nivel de vida más bajo, a renunciar a aquellos gastos que no resultan imprescindibles. Esto se convierte en un círculo vicioso. Se dispara el consumo a todos los niveles (incremento del consumo de agua, luz, teléfono, cuotas, etc.) y nos hace entrar en una rueda de elevado endeudamiento.

¿Cuáles son los mayores atractivos de la unión de préstamos?
Se reducen considerablemente las cuotas mensuales que hay que satisfacer. Se alargan los plazos de pago a través de la garantía hipotecaria y disminuyen los tipos de interés.

¿Cuál sería el principal inconveniente?
El cliente debe saber que se alarga el tiempo de pago y aumenta la cantidad que se adeuda. No obstante, al disminuir el tipo de interés compensa realizar la operación.

¿Seguirá aumentando el interés por este producto?
Este mercado crecerá de manera exponencial, ya que nos resistimos a renunciar a nuestra calidad de vida actual, que en ocasiones provoca un consumo desmesurado. El endeudamiento crece, pero los ingresos no lo hacen en la misma proporción. Por lo tanto, no queda otro camino sino alargar los plazos para refinanciar deuda.

Unir deudas interesa a familias en apuros o que necesiten liquidez

¿Por qué ha cobrado tanto interés el producto de reunificar deudas en la actualidad?
Los hábitos de consumo han cambiado en los últimos años. El nivel de endeudamiento está al límite. No es de extrañar ver a jóvenes de menos de 20 años con Audi A3, por ejemplo. Además, es prácticamente seguro que va a seguir creciendo el endeudamiento familiar, porque en nuestra sociedad es cada día más difícil renunciar a nada, buenas casas, buenos coches, buenas comidas, buenas vacaciones… Con esta coyuntura, es lógico que si hoy pagas 1.300 euros al mes y existe una alternativa que te permite reducir la cuota hasta 500 euros/mes, esta última opción cobre interés. Los intermediarios hemos buscado soluciones como ésta para acercarnos a la demanda de la calle.

¿A qué familias puede resultar interesante unificar deudas?
La reunificación de deudas resultará interesante a todas aquellas familias que necesiten liquidez, que pasen apuros para pagar las diferentes cuotas de sus préstamos o incluso para aquellas que han dejado de pagar y que tienen embargos o una subasta inminente.

¿Qué ventajas presenta la unificación de deudas?
Las ventajas son varias: el cliente puede reunificar todos sus préstamos en uno, puede además disponer de dinero extra pagando una cuota más baja, puede salvarse de una situación de subasta inminente, etc.

¿Cuáles son los inconvenientes?
Quizás que se alarga el plazo del pago, pero se evita renunciar a varias cosas, como por ejemplo obtener dinero para la boda de un hijo, para hacer reformas en el hogar...

¿Qué futuro prevén para el producto de reunificación de deudas?
Estoy seguro de que irá en aumento, ya que tendemos a el producto comienza a consolidarse. La gente comienza a entender nuestro trabajo. Hace unos años, cuando explicábamos esto nadie comprendía nuestra labor. Ahora, mucha gente tiene un amigo o un vecino que ha hecho una reunificación.

¿Qué comisiones hay que abonarles por su labor como intermediarios?
Depende del tipo de operación y de su complicación. La comisión oscila entre un 1% y un 5%. No es lo mismo una operación con embargos, que una reunificación para un cliente con una hipoteca que sólo financia el 60% del inmueble y que cuenta con todos los pagos al día.

Reunificar deudas para pagar menos cada mes

La creciente subida del precio de los pisos y el mantenimiento del consumo en tasas elevadas han llevado al límite la capacidad de algunas familias para hacer frente a sus compromisos financieros. Según cálculos de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), la tasa de ahorro de las familias alcanzará a fin de año el nivel más bajo de su historia. Estiman que el ahorro se situará en sólo el 7,4% de la renta familiar disponible.

En la actualidad, hay hogares que, con unos ingresos netos de 1.500 euros, tienen que pagar todos los meses más de 1.300 euros entre hipoteca, coche y préstamos personales. Una situación insostenible.

La salida para estas familias la proponen intermediarios o «brokers» de productos bancarios. La nueva fórmula financiera es el consolidador de deudas, un instrumento que consiste en agrupar todos los préstamos que tenga suscritos el cliente en uno, de tipo hipotecario. El producto comienza a cobrar interés ante el elevado endeudamiento de las familias. Pero, ¿es realmente una opción financiera atractiva o es sólo una solución desesperada para salir del paso? Por lo general, este nueva fórmula puede ser una salida para familias que han agotado su margen crediticio o han visto caer sus ingresos. El inconveniente es que, aunque se paguen intereses y cuotas más bajas, los titulares soportarán el nuevo crédito más tiempo.

Más tiempo, menos cuota
La principal peculiaridad del consolidador de deudas es que, al poder adoptar la tipología de préstamo hipotecario, el nuevo crédito se concede a un plazo más largo y con intereses más bajos que los préstamos personales. El endeudamiento final también será más alto, ya que además de cancelar las deudas, el titular de los préstamos deberá abonar los gastos de la nueva operación y tendrá que estar pagando durante más tiempo. No obstante, mensualmente se acaba pagando bastante menos cuota. El nuevo producto permite cambiar préstamos personales al 8%, o los denominados créditos rápidos al 20%, por un préstamo único, de tipo hipotecario, a un interés de en torno al 4%.

Cuatro responsables de empresas de servicios financieros, Freedom Finance, Finanfácil, CreditServices y Capital Credit, cuentan las claves de este nuevo producto.

Reunificar deudas encarece los préstamos hasta un 80%

Pagar después para vivir ahora. Esa es la máxima de la reunificación de deudas, una operación a la que se ven abocadas numerosas familias que no pueden hacer frente a todos sus créditos y que buscan una reducción de la factura mensual, sea al precio que sea.

La subida de tipos de interés ha aumentado el atractivo y la demanda de este producto, que consigue rebajar hasta la mitad la cuota de cada mes gracias a que unifica en la hipoteca todos los demás créditos –el del coche, el personal y el de las tarjetas–. Así se pagan tipos de interés más baratos aunque por un periodo mucho más largo.Pero ese aligeramiento de la carga no es gratis, ni mucho menos. A base de alargar la vida de los préstamos se acaba pagando mucho más en intereses. Se puede llegar a aumentar un 80% el coste total, lo que en la práctica puede suponer pagar al banco 472.000 euros por una deuda inicial de 197.000, es decir, 275.000 euros de intereses y otros gastos.

Intermediarios financieros

La reunificación de deudas es coto casi privado de los intermediarios financieros, un sector que ha crecido como la espuma en los últimos años en España. Según datos de Tormo y Asociados, actualmente operan 53 empresas que cuentan con 5.710 establecimientos.

Ellos buscan la financiación para los clientes. En su mayor parte procede de entidades financieras, especialmente extranjeras, que tienen menos aversión al riesgo que las españolas y han visto en este negocio una vía para entrar en el mercado nacional. No obstante, en los casos especialmente difíciles los fondos los aportan inversores privados, que cobran intereses mucho más elevados ya que asumen más riesgo.

Dentro del sector financiero empieza a señalarse este negocio como lo más parecido que hay en España a las hipotecas “subprime” de Estados Unidos. Su proliferación ha causado alarma y ha llevado a los Ministerios de Economía y Hacienda y de Sanidad y Consumo a intentar regularlos.

Actualmente, está en tramitación un proyecto de ley con el que se les va a obligar a que se apunten en un registro y, sobre todo, a que detallen bien a los clientes el coste de sus servicios. Uno de los objetivos de esta normativa es intentar que sean más transparentes. En muchas ocasiones, los costes de las tasas se incluyen en la deuda unificada y el usuario ni se entera de que está pagando hasta un 10% por los servicios recibidos. Los honorarios dependen de cada entidad y operación, pero son más elevados que en las entidades financieras.

La subida de tipos de interés es el caldo de cultivo perfecto para estas operaciones. Y ahora también podría serlo la crisis financiera. En eso todavía no hay unanimidad en el sector. En la Agencia Negociadora de Productos Bancarios aseguran que la restricción del crédito a particulares y a empresas ha permitido incrementar su actividad un 60% en los últimos seis meses. En Credit Services, sin embargo, afirman que todavía no han notado que ninguna entidad financiera haya “cerrado el grifo”. Lo que parece claro es que la regulación se llevará por medio a una cuarta parte de las empresas, bien por fusión o bien por desaparición.

LO QUE DEBE HACER ANTES DE TOMAR UNA DECISIÓN:
Preguntar primero a la entidad habitual

Antes de acudir a un intermediario financiero para una reunificación, atraído por sus campañas de publicidad, hay que acudir a la entidad habitual porque en muchas ocasiones ofrecen una renegociación de la deuda que permite salir de la situación apurada con un coste menor.

Reunificar obliga a cambiar de hipoteca

Para hacer una reunificación es necesario cancelar la hipoteca en vigor y contratar una nueva, lo que conlleva costes de notario, registro, gestoría, impuestos y, además, comisiones de cancelación y apertura, así como los honorarios que cobran los intermediarios financieros, que oscilan entre el 0,5 y el 5%. Puede suponer un añadido del 15% a la cuantía del préstamo.

Hay que exigir todos los gastos detallados

No hay que lanzarse a firmar llevado únicamente por la rebaja de la cuota mensual. Hay que exigir al intermediario financiero que detalle cuáles son sus comisiones y cuáles las de la nueva hipoteca, para evitar sorpresas.

Hay que evitar endeudarse de nuevo

Después de unificar hay que evitar pedir nuevos créditos, porque la vivienda puede que no siga subiendo y no haya posibilidades de realizar una operación similar al poco tiempo. Lo aconsejable es hacer todos los años amortizaciones parciales de la nueva hipoteca para reducir al máximo el coste en intereses.

Ventajas de Reunificar Deudas

¿Por qué ha cobrado tanto interés el producto de reunificar deudas en la actualidad?
Los hábitos de consumo han cambiado en los últimos años. El nivel de endeudamiento está al límite. No es de extrañar ver a jóvenes de menos de 20 años con Audi A3, por ejemplo. Además, es prácticamente seguro que va a seguir creciendo el endeudamiento familiar, porque en nuestra sociedad es cada día más difícil renunciar a nada, buenas casas, buenos coches, buenas comidas, buenas vacaciones…Con esta coyuntura, es lógico que si hoy pagas 1.300 euros al mes y existe una alternativa que te permite reducir la cuota hasta 500 euros/mes, esta última opción cobre interés. Los intermediarios hemos buscado soluciones como esta para acercarnos a la demanda de la calle.

¿A qué familias puede resultar interesante unificar deudas?
La reunificación de deudas resultará interesante a todas aquellas familias que necesiten liquidez, que pasen apuros para pagar las diferentes cuotas de sus préstamos o incluso para aquellas que han dejado de pagar y que tienen embargos o una subasta inminente.

¿Qué ventajas presenta la unificación de deudas?
Las ventajas son varias: el cliente puede reunificar todos sus préstamos en uno, puede además disponer de dinero extra pagando una cuota más baja, puede salvarse de una situación de subasta inminente, etc.

¿Cuáles son los inconvenientes?
Quizás que se alarga el plazo del pago, pero se evita renunciar a varias cosas, como por ejemplo obtener dinero para la boda de un hijo, para hacer reformas en el hogar…

¿Qué futuro prevén para el producto de reunificación de deudas?
Estoy seguro de que irá en aumento, ya que tendemos a el producto comienza a consolidarse. La gente comienza a entender nuestro trabajo. Hace unos años, cuando explicábamos lo que hacíamos nadie comprendía nuestra labor. Ahora, mucha gente tiene un amigo o un vecino que ha hecho una reunificación.

¿Qué comisiones hay que abonarles por su labor como intermediarios?
Depende del tipo de operación y de su complicación. La comisión oscila entre un 1% y un 5%. No es lo mismo una operación con embargos, que una reunificación para un cliente con una hipoteca que sólo financia el 60% del inmueble y que cuenta con todos los pagos al día.

Reunificar deudas para pagar menos cada mes.

Los pisos suben, el consumo se dispara... Numerosos hogares tienen dificultad para pagar sus deudas. Ante esta situación, los “brokers” financieros proponen unir todos los préstamos en uno. Esta fórmula permite rebajar la cuota mensual... pero a costa de pagar más tiempo.

En la actualidad, hay hogares que, con unos ingresos netos de 1.500 euros, tienen que pagar todos los meses más de 1.300 euros entre hipoteca, coche y préstamos personales. Una situación insostenible. La salida para estas familias la proponen intermediarios o “brokers” de productos bancarios. La nueva fórmula financiera es el consolidador de deudas, un instrumento que consiste en agrupar todos los préstamos que tenga suscritos el cliente en uno, de tipo hipotecario. El producto comienza a cobrar interés ante el elevado endeudamiento de las familias. Pero, ¿es realmente una opción financiera atractiva o es sólo una solución desesperada para salir del paso? Por lo general, este nueva fórmula puede ser una salida para familias que han agotado su margen crediticio o han visto caer sus ingresos. El inconveniente es que, aunque se paguen intereses y cuotas más bajas, los titulares soportarán el nuevo crédito más tiempo.

Consolidacion de deudas

Es importante saber que con la refinanciación o consolidación de deudas se puede llegar rebajar sus cuotas mensuales hasta en un 50% reuniéndolas en un único préstamo hipotecario.

¿Que es la consolidación o reunificación de deudas?

Para algunas personas con problemas de crédito la consolidación de deudas puede ser una solución. La consolidación de deudas es tomar prestado suficiente dinero de un prestamista para liquidar todas sus deudas. Cuando usted reunifica sus deudas:

1. Usted realizar solamente un pago cada mes al nuevo prestamista.
2. Generalmente pagará menos dinero cada mes.
3. Generalmente paga más dinero en cargos de financiamiento para consolidar deudas.
4. Lo pagos se prolongarán por más tiempo.

A tener en cuenta antes de consolidar

Antes de que usted decida consolidar sus deudas, examine sus otras posibilidades.

Hable con los miembros de su familia sobre el problema. Vea si usted puede disminuir los gastos o aumentar el ingreso.

Busque consejería financiera. Usted puede ir a un servicio de consejería de crédito. Ellos pueden presentarle una solución que usted no ha pensado.

Llame a sus acreedores para ver si es posible cambiar los pagos mensuales de manera que se reduzca su presión. Los acreedores pueden estar dispuestos a ajustar los pagos.

Después que usted decida

Si usted decide consolidar sus deudas, compare sus opciones. Hay diferentes iugares donde usted puede ir, tal como bancos, uniones de crédito, y compañías financieras.
Antes de que usted decida de quién obtendrá el préstamo, averigue la siguiente información de cada lugar:

1. El cargo por el servicio.
2. La tasa de porcentaje anual (APR).
3. La cantidad a pagar mensualmente.
4. Por cuánto tiempo usted tiene que hacer pagos.
5. Cuanto es la cantidad total que usted pagará.
6. Lo que ocurre si usted deja de hacer un pago.
7. Lo que ocurre si usted hace un pago tarde.

Haciendo solamente un pago al mes le puede hacer pensar que usted está en mejor posición económica que en la que usted realmente está. Usted puede estar tentado a comprar otras cosas a crédito, y antes de que lo realize usted puede tener un problema peor: demasiadas facturas con un ingreso demasiado pequeño.

Reunificar deudas para pagar menos a fin de mes

La creciente subida del precio de los pisos y el mantenimiento del consumo en tasas elevadas han llevado al límite la capacidad de algunas familias para hacer frente a sus compromisos financieros. Según cálculos de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), la tasa de ahorro de las familias alcanzará a fin de año el nivel más bajo de su historia. Estiman que el ahorro se situará en sólo el 7,4% de la renta familiar disponible.

En la actualidad, hay hogares que, con unos ingresos netos de 1.500 euros, tienen que pagar todos los meses más de 1.300 euros entre hipoteca, coche y préstamos personales. Una situación insostenible. La salida para estas familias la proponen intermediarios o “brokers” de productos bancarios. La nueva fórmula financiera es el consolidador de deudas, un instrumento que consiste en agrupar todos los préstamos que tenga suscritos el cliente en uno, de tipo hipotecario.

El producto comienza a cobrar interés ante el elevado endeudamiento de las familias. Pero, ¿es realmente una opción financiera atractiva o es sólo una solución desesperada para salir del paso? Por lo general, este nueva fórmula puede ser una salida para familias que han agotado su margen crediticio o han visto caer sus ingresos. El inconveniente es que, aunque se paguen intereses y cuotas más bajas, los titulares soportarán el nuevo crédito más tiempo.

Más tiempo, menos cuota

La principal peculiaridad del consolidador de deudas es que, al poder adoptar la tipología de préstamo hipotecario, el nuevo crédito se concede a un plazo más largo y con intereses más bajos que los préstamos personales. El endeudamiento final también será más alto, ya que además de cancelar las deudas, el titular de los préstamos deberá abonar los gastos de la nueva operación y tendrá que estar pagando durante más tiempo. No obstante, mensualmente se acaba pagando bastante menos cuota. El nuevo producto permite cambiar préstamos personales al 8%, o los denominados créditos rápidos al 20%, por un préstamo único, de tipo hipotecario, a un interés de en torno al 4%.

Reunificación de deudas

Por qué ha cobrado tanto interés el producto de reunificar deudas en la actualidad?
Los hábitos de consumo han cambiado en los últimos años. El nivel de endeudamiento está al límite. No es de extrañar ver a jóvenes de menos de 20 años con Audi A3, por ejemplo. Además, es prácticamente seguro que va a seguir creciendo el endeudamiento familiar, porque en nuestra sociedad es cada día más difícil renunciar a nada, buenas casas, buenos coches, buenas comidas, buenas vacaciones…Con esta coyuntura, es lógico que si hoy pagas 1.300 euros al mes y existe una alternativa que te permite reducir la cuota hasta 500 euros/mes, esta última opción cobre interés. Los intermediarios hemos buscado soluciones como esta para acercarnos a la demanda de la calle.

¿A qué familias puede resultar interesante unificar deudas?
La reunificación de deudas resultará interesante a todas aquellas familias que necesiten liquidez, que pasen apuros para pagar las diferentes cuotas de sus préstamos o incluso para aquellas que han dejado de pagar y que tienen embargos o una subasta inminente.

¿Qué ventajas presenta la unificación de deudas?
Las ventajas son varias: el cliente puede reunificar todos sus préstamos en uno, puede además disponer de dinero extra pagando una cuota más baja, puede salvarse de una situación de subasta inminente, etc.

¿Cuáles son los inconvenientes?
Quizás que se alarga el plazo del pago, pero se evita renunciar a varias cosas, como por ejemplo obtener dinero para la boda de un hijo, para hacer reformas en el hogar…

¿Qué futuro prevén para el producto de reunificación de deudas?
Estoy seguro de que irá en aumento, ya que tendemos a el producto comienza a consolidarse. La gente comienza a entender nuestro trabajo. Hace unos años, cuando explicábamos lo que hacíamos nadie comprendía nuestra labor. Ahora, mucha gente tiene un amigo o un vecino que ha hecho una reunificación.

¿Qué comisiones hay que abonarles por su labor como intermediarios?
Depende del tipo de operación y de su complicación. La comisión oscila entre un 1% y un 5%. No es lo mismo una operación con embargos, que una reunificación para un cliente con una hipoteca que sólo financia el 60% del inmueble y que cuenta con todos los pagos al día.

Lanzan la Hipoteca Prevista. Destinada a adquirir una vivienda y reunificar deudas

La ventaja de este nuevo préstamo hipotecario de la intermediaria financiera es que las cuotas, durante los primeros tres años están predeterminadas; es decir, el cliente sabe cuáles serán las cargas de su préstamo y puede ajustar su presupuesto, lo cual proporciona al cliente una tranquilidad y una seguridad que con otros préstamos no sería posible conseguir. A partir del cuarto año las cuotas se adaptan al plazo y al capital restante.

El plazo de este préstamo es de hasta 30 años, con una financiación de hasta el 100% y la amortización de dos cuotas al año sin coste.

La reunificación de hipotecas crecerá un 27%

La ANPB considera que este incremento se debe al creciente endeudamiento de las familias y a un escenario alcista de tipos de interés, una circunstancia que provocará, según la ANBP, una mayor competencia entre las entidades bancarias ante el aumento de los potenciales clientes hipotecarios.

También destaca que 2006 será el año de la “revolución hipotecaria” debido al crecimiento más pausado del mercado inmobiliario, al abandono de los mínimos históricos de los tipos de interés, a la irrupción de inmigrantes con situación laboral estable y a la buena marcha de la economía española.

Según la ANPB, durante el presente año aparecerán hipotecas superiores a los 50 años, con la posibilidad de que en el medio plazo surjan “hipotecas heredables, un producto ya existente y con tradición en otros países”.

Asimismo, subraya que la barrera que indica el plazo al que se suma la edad del solicitante ha pasado de 70 a 80 años, y que aún puede subir más.

A su juicio, ante la posibilidad de una subida de tipos, se potenciarán los seguros de protección de pagos, para responder en caso de desempleo, enfermedad u otras adversidades que pueda sufrir el cliente.

¿Qué ocurre cuando los pagos mensuales de hipotecas y préstamos dejan de ser cómodos y se acumula nuestra deuda?

Existe una forma para salir adelante con comodidad y mejorando notablemente las condiciones mensuales de los pagos, eso sí, al final, lógicamente, se acabará gastando más. Es el producto financiero llamado consolidación de deudas o reunificación de deudas, un sistema de financiación que normalmente no ofertan las entidades convencionales y que consiste en unir todos los préstamos de un mismo titular en una única hipoteca más barata, pero a un plazo mayor.




“Para poder reunificar deudas es clave que entre las deudas que se quieren refinanciar se encuentre una hipoteca”

Fenómenos como la subida de los tipos de interés “parece que puede llevar a que comience a haber más incidencias con la financiación ordinaria (la que ofrecen bancos, cajas y cooperativas de crédito), por lo que muchos clientes pueden acogerse a sistemas como el consolidador de deudas un tanto a la desesperada, lo que incrementa los abusos por parte de quien se dedica a ofrecerlos”.

La subida de los tipos de interés repercute en aumento de estos métodos de refinanciación. “Si aumentan los tipos el endeudamiento es mayor, entonces la única posibilidad que tienes es alargarlo”.

ANPB afirma que la consolidación de deuda aumentará este año un 27 por ciento con respecto a 2005, pero no aporta datos del número de operaciones en las que se traduce ese porcentaje.

El responsable de Ausbanc, indica que “cuando la gente acude a este tipo de financiación es que está ciertamente apurada, o bien por un registro de morosidad, o bien por una fecha de subasta de sus bienes o por procedimientos ejecutivos ya instados por entidades bancarias, por ejemplo”.




“El apuro es la tónica general de quien solicita estas operaciones, y el segundo elemento es la exclusión del sistema ordinario de financiación”

Según el de Ausbanc “las entidades convencionales no se dedican a esto, que roza lo delictivo”. “Si tienes un problema de financiación grave por un procedimiento ejecutivo y vas a un banco y le solicitas dinero para pagar a otro banco inmediatamente te cierran las puertas”, señala.




“el banco puede considerar que una persona que está endeudada por encima de sus posibilidades es un mal cliente, pero no tiene por qué ser un mal pagador”

Advertencias y recomendaciones del Bando de España sobre las ofertas de “reunificar deudas”

Un ejemplo habitual de consolidación de deudas

“Sumamos los préstamos que tienes suscritos y los unimos en un Crédito Único. Podrás pagar menos cuota cada mes y disponer de más dinero para tus gastos extraordinarios, únicamente con la garantía de tu vivienda. Tan fácil como unir todos tus préstamos en uno sólo. Más dinero por menos cuota.”

- Es habitual que una familia media afronte, mensualmente, el pago de la cuota de la hipoteca de la casa, la del préstamo del coche, algún préstamo personal, así como la deuda por el saldo pendiente de la tarjeta de crédito, con la que se hace frente, a lo largo del mes, a numerosos pagos. El día pactado en los diferentes contratos, el banco cargará en la cuenta indicada la respectiva cuota.

- En los últimos meses han proliferado anuncios en los medios de ofreciendo reunificar todas las deudas y reducir el coste total de dichas financiaciones.

- Esta práctica de reunificación de deudas no es en absoluto novedosa. Los bancos, cajas de ahorro y cooperativas de crédito, desde siempre, ante riesgos de impago o problemas anunciados por sus deudores para hacer frente al cumplimiento de sus obligaciones, ofrecen alternativas a sus clientes para modificar las condiciones de pago pactadas y superar una dificultad sobrevenida a la hora de satisfacer sus diversos pagos.

- Sin embargo, lo más novedoso de esta práctica, es que las ofertas publicitarias de estas reunificaciones están siendo realizadas, en su mayor parte, por empresas que no son entidades bancarias. En general, la labor que realizan estas empresas es la de intermediar entre el cliente y las entidades bancarias donde se tienen los préstamos a cancelar y con las que conceden la financiación.

- La fórmula suele consistir en ampliar el préstamo hipotecario existente o bien concertar uno nuevo, y con los nuevos fondos obtenidos devolver anticipadamente los saldos pendientes del resto de préstamos (personales, procedentes del uso de tarjetas de crédito y, en el caso de un nuevo préstamo hipotecario, cancelar el anterior). Así se pasa a pagar una sola cuota, en lugar de varias como anteriormente.

- Al ser habitualmente los tipos de interés de los préstamos hipotecarios menores que los de los personales y los de los créditos en tarjeta y, además, que los préstamos hipotecarios suelen tienen una duración muy superior a la de los préstamos personales, la cuota a pagar podrá ser inferior a la suma de todas las anteriores, si bien el plazo durante el cual habrá que estar pagando también será superior.

- Debe de tenerse en cuenta que estas operaciones también tienen costes de tramitación y formalización. Así, la cancelación anticipada de los préstamos que van a ser sustituidos por uno nuevo habitualmente tendrán prevista en los contratos la aplicación de comisiones o penalizaciones por el pago anticipado y, en el caso de los que tengan garantía hipotecaria, además de dichas comisiones o penalizaciones, una serie de gastos (notariales, registrales, impuestos y si interviene una gestoría, los de ésta,). Por otro lado, la contratación de un nuevo préstamo hipotecario, conllevará gastos (los anteriores, más una nueva tasación) y comisiones.

En el apartado de este Portal referido a préstamos hipotecarios se indican con mayor detalle la naturaleza de estos préstamos, las informaciones previas que deben dar las entidades bancarias, así como las comisiones y gastos que pueden soportar, pudiendo también acceder a los folletos de tarifas de comisiones de las entidades para consular los importes máximos que tienen previsto percibir por los distintos conceptos.

- En el caso de que se acuda a una empresa no bancaria, el servicio de intermediación tendrá un coste que, normalmente, será a cargo del cliente, coste que habrá de sumarse a las comisiones que, tal y como antes se ha mencionado, pudieran percibir las entidades bancarias en las cancelaciones y formalizaciones de operaciones, así como los gastos (notariales, registrales, etc.) que pudieran tener.

- Por ello, a fin de una valoración adecuada de la operación, debe tenerse en cuenta no sólo la diferencia de tipos de interés entre los préstamos antiguos que se sustituyen y el nuevo, sino el plazo durante el cual se va a estar pagando y los gastos totales de la operación.

En todo caso es conveniente solicitar información detallada de todos los costes que conllevaría la operación solicitada.

- Para conocer si quien está realizando una oferta de reunificación de deudas es una entidad bancaria inscrita en los registros del Banco de España, desde aquí puede consultar la relación de las entidades inscritas en dichos Registros.

Ventajas e inconvenienes de una reunificación de deudas

Un problema frecuente
Los pagos con la tarjeta de crédito, el préstamo del coche y un crédito suscrito para afrontar unos gastos inesperados pueden conllevar una importante carga para la economía de la familia. Si además se añade una hipoteca para la adquisición de vivienda, la suma de todas las deudas puede, si no superar, sí anular los ingresos familiares.

Encontrar una solución
Ultimamente estan apareciendo muchas empresas que ofrecen alternativas que facilitan los pagos. La reunificación de las deudas o aunar todas las cargas financieras en una sola -normalmente una hipoteca- se ha transformado, si no en una situación común, sí en una opción muy publicitada por algunas empresas de inversión, habitualmente intermediarios no bancarios, también conocidos como brokers financieros.

Estas empresas ofrecen la posibilidad de unir todas las deudas en un sólo préstamo hipotecario, logrando así, en primer lugar, abonar un tipo de interés menor por todas ellas (el tipo de interés que grava los préstamos con garantía hipotecaria suele ser inferior al de las tarjetas de crédito o al de los préstamos personales). Además, se logra un plazo mayor para la devolución ya que esta operación suele ser posible a través de una ampliación del préstamo.

Gastos de tramitación

A simple vista la opción parece ventajosa, sin embargo, antes de llevarla a cabo conviene estudiar algunos factores que pueden hacerla menos atractiva. En primer lugar, estas operaciones suponen una serie de gastos de tramitación y formalización del nuevo préstamo e incluso de cancelación en caso de que hubiera que levantar un nuevo préstamo. Esto exigiría, por lo tanto, una nueva escritura con los costes de notario y de registro que este documento conlleva. Tampoco hay que olvidar que los propios intermediarios pueden reclamar una comisión por los servicios prestados. Hay que informarse bien de quién es la empresa con quien se va a realizar la operación para evitarse disgustos. El Banco de España, de hecho, invita a los usuarios a consultar sus registros para conocer si la empresa está o no registrada en el organismo regulador.

Otro criterio a tener en cuenta es la ampliación del plazo. En estos casos y teniendo en cuenta la evolución alcista de los tipos de interés, el cliente puede ajustar demasiado su factura impidiendo renegociar en el futuro una modificación de las condiciones. Esto teniendo en cuenta que el tipo de interés del préstamo hipotecario sea atractivo y no suponga un encarecimiento importante respecto al que abonaba anteriormente.

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